Esta semana queremos celebrar y difundir la obra de artistas, ya sea en baile, canto, ilustración, teatro, cine y más. El día de hoy deseamos visibilizar a diversas mujeres, pintoras Latinoamericanas que han aportado visiones creativas, con argumentos que residen a la crítica social, de género y de clase.

1. Celia Calderón, México

Nacida en Guanajuato, durante 1921, Celia Calderón de la Barca fue una pintora y acuarelista, reconocida por su técnica de la estampa.

Las temáticas de sus obras destacan personajes populares mexicanas y mexicanos, figuras y rostros femeninos, y hace énfasis en la mujer, la maternidad y la feminidad. El trabajo de Celia retrató la situación social y cultural de las mujeres durante el siglo XX.

 

La familia, 1948
Bañista, 1950
Maternidad, 1960

La docencia formó parte esencial de su vida, ya que se desempeñó como profesora de la Academia de San Carlos, también fue miembro fundadora de la Sociedad Mexicana de Grabadores y de la Sociedad para el Impulso de las Artes Plásticas.

Su trabajo recorrió el mundo y realizó exposiciones en México, China, Estados Unidos, Canadá, Sudamérica y diversos países europeos.

Falleció en 1969.

2. Claudia Coca, Perú

Transcurría el año de 1970 en Lima, Perú, cuando Claudia Coca abrió sus ojos por primera vez. Ojos, que años más tarde, después de ingresar a la Escuela de Bellas Artes de su ciudad, servirían para brindar luz a una realidad que ella y millones de mujeres peruanas viven a diario.

Entre sus obras más populares encontramos la obra Raza Bella (2002) y la serie De castas y mala raza (2009). En la primera exposición, la artista se apropia de la imagen canónica y occidental de la belleza, y se ilustra como Wonder Woman. Esta serie pretende hacer una crítica de la belleza, y como se interioriza el deseo hacia la blanquitud como paradigma de lo atractivo y divino.

Aparecida, 2007
¿Por qué nos odian tanto?, 2007

Claudia Coca se caracteriza por incitarnos a través de su trabajo, al análisis de los sistemas que nos oprimen, como es el caso de la misoginia, el racismo y el clasismo.

Plebeya, 2004

3. Leonilda González, Uruguay

Nace en una zona rural de Colonia, Uruguay en 1923. Después de su estancia universitaria por la Escuela Nacional de Bellas Artes, viaja a Paris para continuar con su formación artística. Años más tarde regresa a Uruguay, donde se desempeña como profesora de grabado.

Talentosa en la pintura, el dibujo y la xilografía (técnica de impresión con una plancha de madera), se destacó por las temáticas que abordaba en sus obras, como es el caso de “Novias revolucionarias” (1968) , una sucesión de grabados que iniciaron como un manifiesto de protesta contra el matrimonio.

Novias revolucionarias I, 1968
Novias revolucionarias II, 1968

Leonilda argumentaba que el matrimonio para las mujeres significaba una pérdida de libertad. Esta serie se convirtió en un símbolo de resistencia.

“Las mujeres solas y la estética del grabado asociada a períodos determinados de la cultura y del país, aludían en el imaginario local, a madres y novias con hijos o maridos presos, exiliados o desaparecidos que convirtieron estos grabados en un símbolo de resistencia.”  – Concha Mayordomo.

Novias revolucionarias IV, 1968

Expuso su obra en Buenos Aires, La Habana, Panamá, Puerto Rico, Brasil y más.

En el 2006 se le otorgó el Premio Figari como reconocimiento a su trayectoria.

Falleció en 2017 en Montevideo.

4. Rosmery Mamani Ventura, Bolivia

Desde muy pequeña, Rosmery (1985) mostró talento innato por el dibujo, comenzando a explorar el universo del arte a través de retratos de las personas que la rodeaban en la provincia donde nació, Omasuyos, Bolivia.

Horizontes II
Solo el silencio

En 2009 termina sus estudios en la Escuela de Artes de El Alto, su recorrido se vio marcado al principio por la carencia, Mamani relata que compraba sus materiales de medio uso en ferias.

La artista boliviana es una de las exponentes de la técnica de la acuarela más importantes del país . Sus cuadros son, en su mayoría, retratos que estampan las crudas temáticas sociales. Es considerada la representante del hiperrealismo en Bolivia.

5. Paula Nicho Cumes, Guatemala

Oriunda de San Juan Comalapa, Guatemala, Paula Nicho (1955) descubrió su gusto por el arte, específicamente la pintura y el dibujo. Siempre participaba en los concursos que se realizaban en la escuela, quedando entre los primeros lugares en cada ocasión.

Dio comienzo a su carrera como artista en 1985, dedicándole mayor tiempo a la pintura.

Paula confiesa que su inspiración proviene de su cultura, de su vida, sus experiencias y del libro sagrado maya Popol Vuh.

Nana Luna, 2002
Mi segunda piel, 2004

La artista guatemalteca retrata principalmente a las mujeres mayas, con sus vestimentas coloridas, tradicionales y llenas de historia, como es el caso de la serie “Cruzando Fronteras” Nicho Cumes centra a las mujeres como base de sus obras, ya que considera que ellas son la base de la sociedad, y si esa base se encuentra fuerte, entonces serán capaces de construir una mejor Guatemala.

Q’a B’anobal, 2008

Paula ha presentando su trabajo en toda Guatemala, así como en Canadá y Estados Unidos.

Latinoamérica, rica en pintoras

¿Ya las conocías? ¿Qué opinas de sus trabajos?

En Así es Cancún creemos que necesitamos hacer un esfuerzo constante por conocer, divulgar y consumir las obras de mujeres artistas, esto para descubrir nuevas narrativas que nos acerquen a una sociedad donde la desigualdad, el racismo, la misoginia y la discriminación no sean la base de nuestras normas sociales y culturales.

Históricamente, las mujeres han sido invisibilizadas y despreciadas en el arte por sus contrapartes masculinos. Hoy, la narrativa cambia.

Esta lista no sería posible sin la página Concha Mayordomo, un portal digital que visibiliza a la mujer artista, la igualdad y lucha contra la violencia de género en la producción artística. En ese sitio, conocimos a la mayoría de las artistas que en esta entrada te presentamos.


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