Adopté perros que se comportaban como angelitos desde el primer día aunque eran adultos. Y dos… -como el que tengo ahora (o me tiene)-, que al principio fueron un desastre en la convivencia con los demás porque en su vida de calle fueron muy maltratados y hoy viven una vida maravillosa.

Así que te comparto las claves para elegir al entrenador adecuado para ti y tu perro y vaya que sé de eso…

Claves 

  • La búsqueda correcta del [email protected]
  • Tener disciplina con el tiempo que vas a dedicarle
  • Reforzar en casa lo aprendido
  • Hacer una carpeta de salud de tu perro
  • Periodo de prueba
  • Confianza
  • No comida para entrenarlo

Estas claves las aprendí con todos mis perros adoptados, de la calle y de pedigree, todos adoptados y todos menos una, “Duca”; eran perros adultos o con más de un año, algunos sanos, otros enfermos o sufrieron maltrato y uno tuvo vida de rey antes. Todos aprendieron bien, disfrutaron sus paseos y sus entrenamientos.

Por qué entrenar a mi perro peludo si así está bien

Cuando entrenas a tu perro le das la oportunidad de desarrollar sus habilidades físicas y mentales, además te puedes ganar la compañía de un perro con comportamiento ejemplar, ¡y eso les hará bien a ambos! Contrario a muchos de nosotros cuando no queríamos ir a la escuela, los perros disfrutan mucho de ir a sus clases porque ellos aman la energía de entendernos, de aprender nuevas cosas y de aplicar lo aprendido.

Hay perros más perezosos que otros, tal como las personas; otros que por sus características físicas o edad no tienen posibilidades de hacer largos recorridos, pero todos pueden aprender cosas nuevas.

Creía que la frase de “perro viejo no aprende nuevos trucos” debía ser por algo… pero la realidad no es que no aprendan “nuevos trucos”, es que ganan más conocimientos y suman a sus hábitos, sólo que no olvidan lo demás, ¡y eso también es su personalidad!

Adoptamos hace años un labrador que se sentaba en el asiento del copiloto sí o sí (su humana anterior lo llevaba así desde cachorro), eso nunca lo dejó, pero en cuanto llegó una cachorra que me regalaron, decidió irse en la parte de atrás con ella para cuidarla y fue así hasta el final de sus días.

Las claves para elegir al entrenador adecuado para ti y tu perro inician con papel y lápiz

Necesitarás:

  • Carpeta de “Bombón”, el rey de la casa
  • Carnet de vacunación
  • Datos del lugar donde lo adoptaste o la persona que te lo dio
  • Hojas o cuaderno de notas

Tener una carpeta de salud te ayudará mucho, para llevar orden, tener sus fotografías, sus recetas médicas y sobre todo si tienes una emergencia médica (esperemos no), puedas tomar toda su información y salir corriendo en vez de estar buscando el carnet junto a tus diplomas y las facturas.

La carpeta también debe ser bonita porque puedes ocuparla como álbum para ustedes. La puedes decorar o dejarla blanca como yo, pero el orden refleja el amor que le tienes para atender su salud.

Tener disciplina en el tiempo que vas a dedicarle es una de las claves para elegir al entrenador adecuado para ti y tu perro.

Si vas a comprometerte contigo (bicho peludo y tú,  tú + bicho peludo + entrenador) sigue adelante con la búsqueda. Son un par de meses en los que tu sales a pasear viendo como tu perro crece emocional e intelectualmente y se afianza un lazo. Vale toda la pena invertir ese tiempo valioso para toda  la vida.

La búsqueda del [email protected] 1

Como he vivido en ciudades diferentes, la búsqueda ha sido distinta pero siempre he seguido la misma fórmula.

Primero buscar entre tus conocidos que tienen perros y pedir recomendaciones.

Si aún estás en el proceso, pídeles que te permitan acompañarlos para ver si te gusta el manejo, el método (he visto unas cosas horribles), si no, contacta con quien te recomendaron y pídele lo mismo: te permita acompañarlos a una sesión, generalmente te van a agendar con un perro bien portado o que ya lleve tiempo en el proceso. Coméntale cómo es el tuyo y que si hay alguno con perfil similar ese día te invite.

Algunas veces esa sesión serán tú + el entrenador + [email protected] del perro + el perro, así quizá te toque escuchar de otra persona la experiencia que ha tenido en el proceso y ya tendrás dos puntos de vista.

La búsqueda del [email protected] 2 (si no tienes conocidos en la ciudad o si el paso 1 no funciona)

Dos. Preguntas en la clínica veterinaria si tienen el servicio. Te sugiero que este paso lo des por la referencia del [email protected] porque es un profesional de la salud, pero que no sea quien le dé el entrenamiento (hay quienes hacen ambos) porque el perro puede estar renuente a entrenar con quien a veces lo inyecta o le hace cosas que no son agradables.

Tres. Si no tienes conocidos en la ciudad o nadie de tus conocidos tiene perros deseablemente entrenados, buscas los servicios locales más cercanos por internet. Checa  que estén bien calificados y que haya opiniones de gente real. Agendas una cita y procura por tu seguridad que sea en espacios públicos esa sesión para observar o la sesión prueba.

Cuatro. Te vas al parque más cercano en los horarios en los que idealmente tomarían los entrenamientos y “cazas” a quien esté trabajando con otros perritos. Los puedes observar de lejos trabajar un buen rato y si te gusta, te acercas; otras veces te van a abordar en el camino o para que los perros jueguen.

Esta búsqueda la anotas para que tengas los datos de todos, tengas segundas opciones por si el periodo de prueba no te satisface.

Reforzar en casa lo aprendido

Nuestros perros dueños de nuestro corazón a veces son como niños… en casa no se comen por ningún motivo las acelgas y en casa ajena hasta dicen que es sabroso.

Los perritos muchas veces se pueden comportar fabuloso en el entrenamiento y una vez que nos despedimos de la clase, ¡bye todo!

Mis zapatos y yo hemos aprendido que una de las claves para elegir al entrenador adecuado para ti y tu perro que te hace la vida feliz es reforzar lo aprendido en casa, fuera del horario de las clases. La misma noche del día que empezaron le pides atención y vas introduciendo el comando más simple, déjalo descansar. Poco a poco se irá desdibujando la línea entre “cómo me comporto en casa y cómo me comporto con el humano que me enseña muchas cosas nuevas y me pide disciplina”.

Periodo de prueba

Ok, a ti ya te convenció la sesión y posiblemente hasta tuviste una sesión para que se conocieran con el perro. Plantea que sí deseas el entrenamiento, sólo que quieres dar una semana de prueba para decidir si avanzar.

La sesión de prueba no quiere decir que te la den gratis, quiere decir que como cliente, quieres llevar a cabo todo el plan, sólo como se trata de que aprenda tu perro y que sobre todo lo disfrute, ese aspecto estará a considerarse.

Si en la semana ves que algo no te gusta, ¡dilo! El entrenador te dirá si es o no normal, si le duele o no, si llora por drama, si se tira al piso por jugar o por apatía, etc. No tomes la decisión de avanzar o no sólo por lo que ves, dialoga, pregunta. Y no seas papá/ mamá consentidora sólo porque sí.

Si ves que tu perro salta de alegría y te salta encima al verte llegar, ¡ya estás del otro lado!

Confianza

La relación tú + [email protected] tiene que ser buena, porque esta persona será parte de las dinámicas de tu perro y de la familia durante un periodo; por seguimiento podrían verse hasta años.. ten en cuenta que es alguien que puede entrar a tu casa para corregir algunos hábitos o ayudarte a que le deje de tener miedo a algo.

Además puede que te eche la mano a quedarse con tu perro si tienes una emergencia o un viaje inesperado. A veces es mejor dejarlo con [email protected] que se conocen mutuamente a dejar a tu perrito en una pensión.

No comida para entrenarlo

Dentro de todas las las claves para elegir al entrenador adecuado para ti y tu perro, hay  esta, un poco discutida, porque hay quienes sí llevan pedacitos de jamón o pollo o salchicha, durante todo el proceso o al principio.

En mi experiencia personal es ¡no! Porque después puede que sea más difícil la transición a sólo comandos, porque algunos perros será más difícil que te hagan caso sin premios o porque alguien los puede mal conducir después con estos estímulos. Por otra parte, si tu perrito no tiene las condiciones de salud para comerlos, el entrenamiento se queda sin opciones.

Por último yo digo ¡no! porque ninguno de mis perros los ha necesitado.