No necesitamos ser académicas, investigadoras o psicólogas para saber que las niñas y adolescentes hoy en día sufren por la ausencia de autoestima, en parte, por la percepción que tienen de sus cuerpos al mirarse al espejo. Se ha apuntado a Instagram como el origen de estos dilemas, ya que los usuarios de la plataforma han establecido expectativas irreales sobre cómo deben lucir las mujeres del siglo XXI. Para contrarrestar los efectos que ha tenido la app en la autoestima de millones de niñas, adolescentes y mujeres, se popularizó el movimiento del body positive (positivismo corporal).

El body positive se gestó como un movimiento para las personas con sobrepeso

En la investigación El Body Positive: Una Representación Social del Cuerpo (2019), la socióloga Victoria H., identifica un antecedente y tres olas de la corriente por el positivismo corporal.

El primer antecedente se remonta a la década de 1850 a 1890, cuando surgió el Movimiento de Reforma de la Vestimenta Victoriana, este movimiento abogaba por desprenderse del uso, casi obligatorio, del corsé desde temprana edad, pues se comprobó que tenía muchos riesgos negativos para la salud de las mujeres. Además, era extremadamente incómodo para todas aquellas que lo utilizaban.

La primera ola

Ocurría el año de 1967, cuando el autor Lew Louderback publicó un ensayo titulado “¡Más personas deberían ser gordas!”, que surgió después de ser testigo del trato que su esposa recibía por ser una mujer con sobrepeso. El escrito motivó a reflexionar sobre cómo en ese entonces (y hoy en día también), se asimila que ser gorda o gordo es indicativo de ser poco saludable. También se comenzó a señalar la discriminación que sufrían las personas gordas en los Estados Unidos.

La segunda ola

Era la década de 1990, la prioridad del body positive se enfocó en que todo tipo de personas pudiera reunirse en un lugar para poder ejercitarse cómodamente. Surgieron programas de televisión para hacer ejercicio en casa y en 1996, nació la organización The Body Positive, fundada por Connie Sobczak y Elizabeth Scott después de que la hermana de Connie falleciera por un trastorno alimenticio.

La tercera ola

Esta década se ha caracterizado por el consumo excesivo y constante de contenido en las redes. El body positive de la tercer ola se empeña en desafiar los estándares de belleza que les han impuesto a las mujeres. Instagram, ha sido elegida como la plataforma indicada para enfrentarse a los ideales sobre cómo debemos lucir.

Millones de mujeres se unen para compartir fotografías de ellas, sin maquillaje y sin filtros, en búsqueda del reconocimiento de la belleza en sus “imperfecciones”.

En sus orígenes, el movimiento de positivismo se cimentó sobre bases que genuinamente deseaban liberar a las niñas y mujeres de las cadenas que situaban nuestra imagen sobre nuestro valor como personas.

Con el paso de los años, fue modificándose su visión y objetivos, hasta convertirse en una dimensión menos agresiva, pero igual de nociva para la autoestima de todas nosotras.

Críticas hacia el movimiento del body positive

La popularidad del body positive no sólo atrajo a cientos y miles de mujeres que desean reivindicar el valor que le han asignado a su imagen corporal, si no también ha conquistado a los grandes corporativos y marcas, que han visto un nicho de negocio en el movimiento. Por esto, un par de las principales críticas hacia el body positive son:

  1. La industria de la belleza nunca te validará

La investigación El Body Positive: Una Representación Social del Cuerpo recalca que “La búsqueda de la representación de “mujeres reales” en la industria de la belleza se considera una pérdida de tiempo. La industria cosmética, textil, nutricional… se alimenta y beneficia de las inseguridades de mujeres y hombres, promoviéndolas y financiando campañas de publicidad y marketing a su favor.”

Por otro lado, también se señala que:

2. Sólo se celebran ciertos tipos de cuerpo

Cuerpos que a pesar de no ser la “norma”, siguen poseyendo características que son vistas como atractivas o deseables, como la figura de reloj de arena o “curvilínea”. La modelo plus size, Ashley Graham, ha sido blanco de estas críticas, ya que se considera que sigue siendo el estándar de belleza, a pesar de representar a una comunidad que aboga por la diversidad.

El movimiento del body positive y su significado han sido alterados por la influencia que la industria de la belleza y la moda ha tenido en él; “Ámate tanto que no dudes en comprar nuestra línea completa de skin care para detener el envejecimiento, verte siempre joven y no tener arrugas.” “Luce más bella y empoderada comprando cada temporada, nuestras nuevas prendas de ropa.” ¿Te suena?

Del amor propio a la frustración sólo hay un paso

Las redes sociales también poseen gran parte de la responsabilidad de que se haya distorsionado el discurso del movimiento hasta lo que conocemos hoy en día.

Existen cuentas y perfiles que se dedican a esparcir este “positivismo” 24/7. Lo posicionan como un estilo de vida, el único para ser realmente felices. Si no ves belleza hasta en la estría más gruesa de tu piel, tal vez algo estás haciendo mal.

A la larga, este pensamiento se convierte en fuente de frustración y presión por “amarnos” todos los días y cuando no podemos, pensamos que tal vez algo estamos haciendo mal, y que nunca podremos alcanzar ese amor propio inagotable que se idealiza tanto.

Esta tendencia del body positive, se ha convertido en un estilo de vida que le agrega valor a nuestras apariencias sólo si logramos ver belleza en aquellas “imperfecciones”, como el acné, las estrías, la hiper-pigmentación, los vellos, las cicatrices o la celulitis.

¿Por qué deberíamos encontrar “belleza” en todas esas “inseguridades”?, ¿no sería mejor valorar y celebrar nuestro cuerpo por sus habilidades y funcionamiento, que por cómo luce?

Pues ya existe una revolución ideológica que tal vez podría ser la solución y se llama body neutrality ó neutralidad corporal.

¿Quieres saber más? ¡No te pierdas la segunda parte!


Te puede interesar: La dramaturgia femenina y mexicana: de Catalina D’erzell a Conchi León

Banner Google News Así es Cancún

Déjanos tu comentario