El temazal en la vida diaria de Cancún es una realidad porque somos destino turístico. ¿Y nosotros realmente lo aprovechamos porque vivimos aquí? Cuando me invitan a un temazcal vienen muchas imágenes a mi mente, veo una casa de piedra con un fogón afuera y muchas hierbas… o veo unas batas suavecitas en el spa… o un ritual maya con copal y flores. Resulta que hoy todo esto puede ser un temazcal para locales y turistas.  Entonces… ¿El temazcal en el 2020 es salud o es cultura? ¿Puede ser una experiencia para mi vida normal o es para hacerse en las vacaciones en un hotel muy bonito?

Cuando voy de vacaciones a Querétaro, Toluca, Puebla, Los Cabos, Baja California, Veracruz… en todos estos lugares me han ofrecido un temazcal, puede ser dentro del hotel o no, pero siempre hay alguien que ofrece descansar del estrés diario con un rico temazcal.

Puede ser en pareja, con la familia o con un pequeño grupo de desconocidos. Entonces … los temazcales no son exclusivos de Zona Maya, no suceden únicamente en el sur o sólo en lugares cálidos y los hay desde las montañas mexicanas, en las ciudades grandes y en cada una de las playas.

¡Los temazcales están presentes en todo el país! Las diferencias que podríamos encontrar son que se ocupan plantas y frutas diferentes por los diferentes climas.

Pienso en cuánto tiempo tuvo que suceder para que en un país con grandes diferencias de comida, paisajes y música, se comparta una experiencia que se hace siempre de manera tan parecida. Me surge la siguiente pregunta ¿Qué SÍ es y qué NO es un temazcal?

¿Qué es un temazcal?

A veces se refieren al temazcal como la construcción y otras la experiencia, algo similar a decir “vamos al cine y disfruto del cine”. Cuando hablan de la experiencia se dice tratamiento, ritual, incluso baño de temazcal y temazcal a secas.

Esto me acerca más, porque el lugar y la experiencia todas están relacionados a la acción de “bañarme con agua de vapor y hierbas”.

En el Diccionario del Español de México (sí, sí existe) podemos encontrar lo siguiente y por definición, nos sirve.

temazcal
s m (También temascal) Baño de vapor tradicional mesoamericano, generalmente construido en un cuarto de adobe, parecido a un horno, en cuyo interior se ponen piedras al fuego, que se rocían constantemente con agua y con algunas hierbas olorosas.

Los antropólogos le han dedicado tiempo y esfuerzo y decenas de tesis para ponerse de acuerdo en qué es y qué no es. Si lo veo con lupa, cualquier construcción (hablando de la construcción) que no esté hecha de adobe no lo es, pero es más complicado que esto porque aunque hay temazcales documentados y vestigios arqueológicos desde hace un par de miles de años en México, han seguido evolucionando hasta lo que conocemos el día de hoy y hoy poco se construye con adobe. Detalles como estos abrieron una nueva pelea “el temazcal tradicional y el que no lo es”. El temazcal en la vida diaria, antes de la era moderna era una realidad.

Temazcal ritual y el temazcal en la vida diaria

Hoy le llamamos temazcal tradicional al lugar que conserva características de construcción como los materiales, orientación a los puntos cardinales, estética con elementos de las culturas originarias e incluso la locación donde se encuentran, porque eran considerados centros de sanación o de gran energía.

Cuando hablamos del temazcal tradicional o ritual de temazcal para referirnos a la experiencia, hablamos de un temazcal que está intencionado por un fin muy específico. Las intenciones son diversas, puede se el deseo fuerte de sanar una enfermedad, de sobreponerse a una tristeza; de estar “limpios o listos” para una situación por venir que nos emociona, como un matrimonio, un viaje largo, un bebé en camino.

La diferencia más importante e infaltable del temazcal tradicional es la persona que lo realiza, se les llaman guías de temazcal y generalmente es una persona que lleva años de familiaridad con todos los elementos que están involucrados: los elementos materiales como el fuego, la tierra, el agua y el viento y los elementos inmateriales; la energía de todos nosotros.

Cuando hablamos de un temazcal “sin apellido” como experiencia, podemos referirnos con confianza a un baño de vapor con hierbas para fines estéticos, de relajación e incluso como evento turístico (hay a quien esto último no le gusta para nada). Aquí entran claramente los temazcales de hoteles o de spas y de centros turísticos.

El temazcal en mi vida diaria

¿Y el temazcal para mi? Esta experiencia puede ser tan cotidiana como yo quiera y buscar la experiencia ritual cuando la necesito. Para los que vivimos en México tenemos para escoger. Un temazcal puede ser como la cena con los amigos, será diferente cuando celebremos un cumpleaños o festejemos los logros y muy diferente cuando te llevan la sopa para que no salgas de casa; la intención y el lugar cambian.

En el temazcal podemos encontrar la fórmula perfecta cada 15 días para una piel bonita, la oportunidad para relajarse con los amigos juntos y en silencio o la bienvenida a una nueva etapa que es sólo una vez en la vida.

Temazcales del siglo XXI

Finalmente… los temazcales van por sus siguientes mil años. Las nociones del balance de calor y el frío cuerpo humano+ las propiedades medicinales de las hierbas + los alcances de la meditación y la introspección para la salud, están tomando su sitio de nuevo. El temazcal en la vida diaria del siglo XXI es y será una ventana a la salud familiar.

Hay quienes se han dedicado a realizar temazcales con todos los elementos que se han heredado de las culturas originarias, de una generación a otra, de manera natural dentro de una familia y los abren al público para compartir una tradición que se considera viva. Como Cuexcomate Spa en Atlixco, Puebla.

Hay también comunidades rurales que dan la bienvenida a todos, como turistas, y nos ofrecen su interpretación de esta experiencia porque consideran que es un elemento de nuestra “cultura”

Considero que la cultura, como “algo vivo” cambia y no se sujeta a definiciones de un libro, en días como hoy, cambia rápido y se comparte al instante. Si el temazcal es salud o es cultura yo diría que es ambos.

Cómo se vean los temazcales en 20 años, dependerá de el uso que nuestra generación le quiera dar hoy. Quizá el turismo lo vuelva un infaltable en las bodas en México o una práctica recomendable después de COVID o quizá regresemos a tener temazcales en los patios de nuestras casas.

Si no lo has probado, lo recomiendo ampliamente.

Déjanos tu comentario